viernes 11 de diciembre de 2009

Actitudes y hábitos saludables (1 de 3)

Un tema que ha resultado de interés para nuestros lectores se relaciona con el cuidado de la salud desde la óptica de las actitudes y los hábitos.

Un estudio de 20 mil ciudadanos británicos, se ha demostrado que se puede reducir a la mitad el riesgo de sufrir un infarto al hacer sólo cuatro cosas: estar activo 30 minutos al día, comer 5 porciones de frutas y vegetales y evitar el alcohol en exceso y el cigarro.

Estos son los pasos obvios, sin embargo, los investigadores han descubierto importantes patrones en los centenarios, relacionados a los hábitos alimenticios, movilidad, y manejo del estrés. Considerando que el paciente no tiene una enfermedad genética verdaderamente fatal, como la enfermedad de Huntington's, “no hay nada que impida vivir independientemente hasta tus noventa”, afirma Thomas Perls, investigador de la Universidad de Boston, a cargo del estudio. Debora Kotz del “U.S. News & World Report” comenta que “Si tus padres, por ejemplo, eran fumadores empedernidos ellos quizá no llegaron a desarrollar todo su potencial, por lo que la edad a la que fallecieron no es un indicador que defina tu esperanza de vida.”

Para incrementar tu propia esperanza de vida, procura los siguientes 10 hábitos:

1. No te retires. “La evidencia demuestra que en aquellas sociedades en las que las personas dejan de trabajar de forma abrupta, la incidencia de obesidad y enfermedades crónicas se dispara de forma dramática después del retiro”, afirma Luigi Ferrucci, director del Estudio sobre Envejecimiento en Baltimore, EEUU. La región Chianti de Italia, que tiene un alto porcentaje de centenarios, tiene un enfoque distinto. “Después de que la gente se retira de sus trabajos, utilizan gran parte de su tiempo en una granja, cultivando uvas o vegetales”, apunta Ferrucci. “Nunca están realmente inactivos”. Si el cultivo o las granjas no son una opción apetecible, participa como voluntario en tu museo local, o únete a las filas de alguna asociación que reclute a ejecutivos o consultores retirados. En EEUU uno de los modelos más exitosos es el de Score.org que invita a los retirados a trabajar como mentores y consultores en proyectos diversos.

2. Utiliza el hilo dental. Para mantener las arterias saludables, un estudio de la Universidad de Nueva York, realizado apenas en 2008, demostró que el usar el hilo dental para limpiar las encías reduce la cantidad de bacterias que afectan las encías. Los investigadores piensan que dichas bacterias entran al torrente sanguíneo y desencadenan la inflamación de las arterias, lo cual se convierte un factor de riesgo coronario. El estudio demostró que quienes tienen una mayor cantidad de bacterias en la cavidad bucal podrían presentar un engrosamiento de las arterias, otra señal de enfermedad coronaria. El investigador Perls considera que “quien utiliza el hilo dental dos veces al día puede obtener los mayores beneficios vinculados a una esperanza de vida mayor”.

(Continuará)...

Rewriting memories to erase fear (futurity.org)

Source: http://futurity.org/health-medicine/rewriting-memories-to-erase-fear/

Rewriting memories to erase fear

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While researchers have traditionally seen long-term memory as fixed and resistant, it is now becoming clear that memory is, in fact, dynamic and flexible. As a result, the act of remembering makes the memory vulnerable until it is stored again—a process called reconsolidation. During this instability period, new information could be incorporated into the old memory. This was the phase during which researchers at New York University sought to employ a technique to block the return of fear memories.

NYU—Researchers have developed a non-invasive technique to block the return of fear memories in humans. The technique could lead to new ways to treat anxiety disorders.

Fear memories are expressed as the body’s emotional reaction to objects or events previously linked to potential danger. It is known that, over time, such emotional responses could dissipate in a process called extinction in which the same event is experienced in a safe environment.

After extinction, the fear memory is merely suppressed, not erased, and therefore these memories could resurface under certain conditions, such as unrelated stress. In some cases, the re-emergence of the emotional memory is maladaptive, leading to anxiety disorders. Because of this, researchers have sought to find ways to prevent the return of fear.

While researchers have traditionally seen long-term memory as fixed and resistant, it is now becoming clear that memory is, in fact, dynamic and flexible. As a result, the act of remembering makes the memory vulnerable until it is stored again—a process called reconsolidation.

During this instability period, new information could be incorporated into the old memory. This was the phase during which researchers at New York University sought to employ a technique to block the return of fear memories.

They showed that reactivating fear memories in humans allows them to be updated with non-fearful information, a finding that was previously demonstrated in rodents. As a result, fear responses no longer return. Details of the study are reported in the latest issue of the journal Nature.

To achieve this, the researchers created a fear memory in the laboratory by showing participants a visual object and pairing it with mild electric shocks—a process known as classical fear conditioning. Fear conditioning is successful when subjects show a fear response to the object when it is subsequently presented on its own. In order to measure the fear memory, they examined the skin conductance response to the object, an indication of arousal.

Once this fear memory was formed, participants were reminded of the object a day later. This reactivation of the memory was intended to initiate the reconsolidation process. During this process, information that the same object was now “safe” was provided through extinction training.

Presenting this new “safe” information during reconsolidation was designed to incorporate it into the initial fear memory. A day later, the participants were tested again to see whether they continued to demonstrate a fear response when presented with the object.

Extinction training on its own led to the reduction of fear, but fear returned when tested at a later time or when following stress. However, the NYU researchers found that if extinction training was conducted during the reconsolidation window, when the memory was temporarily unstable, fear responses did not return. They also showed that rewriting of the fear memory as safe was specific to the object that was reactivated prior to extinction.

Fear memories for other objects returned following extinction, suggesting that the technique is selective rather than having a general effect on memories.

The experiment was conducted over three days: the memory was formed in the first day, rewritten on the second day, and tested for fear on the third day. However, to examine how enduring this effect is, a portion of the participants was tested again about a year later. Even after this period of time, the fear memory did not return in those subjects who had extinction during the reconsolidation window. These results suggest that the old fear memory was changed from its original form and that this change persists over time.

“Our research suggests that during the lifetime of a memory there are windows of opportunity where it becomes susceptible to be permanently changed,” says doctoral fellow and lead author Daniela Schiller. “By understanding the dynamics of memory we might, in the long run, open new avenues of treatment for disorders that involve abnormal emotional memories.”

Elizabeth Phelps, professor of psychology, adds, “Previous attempts to disrupt fear memories have relied on pharmacological interventions. Our results suggest such invasive techniques may not be necessary. Using a more natural intervention that captures the adaptive purpose of reconsolidation allows a safe way to prevent the return of fear.”

The research was funded by the James S. McDonnell Foundation and the National Institutes of Health.

NYU news: www.nyu.edu/public.affairs/

Source: http://futurity.org/health-medicine/rewriting-memories-to-erase-fear/

miércoles 9 de diciembre de 2009

Re-creación

Hace un par de meses tuve la fortuna de estrechar la mano de una sobreviviente del Holocausto, Ruth Glasberg Gold. Ella nació en Bukovina, Rumania (hoy Ucrania), y fue deportada, a los 11 años, a un campo de concentración en Transnistria, donde perecieron sus padres y su único hermano.

Después de la guerra se unió a una comuna juvenil sionista y escapó de la Rumania comunista en un barco carguero, naufragando en una isla griega. Fue rescatada por los británicos, quienes la detuvieron en un campo en Chipre. Un año más tarde fue liberada y partió rumbo a Palestina.

Junto con su comuna, ayudó a crear un nuevo kibutz en los montes de Judea, cerca de Jerusalén; posteriormente ingresó a la Escuela de Enfermería Hadassah, en Jerusalén, graduándose como enfermera. En 1954, Ruth fue nombrada jefa de enfermeras en el Hospital Elisha, luego fue supervisora en el Hospital Rambam, en Haifa.

En 1958 se casó, dejando Israel para instalarse en Bogotá, Colombia, en donde nacieron sus hijos. En 1972, la familia emigró a Miami, Florida, donde enviudó en 1982.

Ruth participó en el Estudio Internacional de la Persecución Organizada de Niños, fue cofundadora de la Organización Internacional de Mujeres en los Estados Unidos, fundadora del primer grupo de apoyo para niños sobrevivientes del Holocausto, en Florida, y es una oradora frecuente sobre temas del Holocausto.

Su testimonio de vida habla del coraje para triunfar, contra la memoria de uno de los hechos más atroces de la historia humana. Da vida a aquellas palabras de Pablo Neruda, quien escribiera lo siguiente en su misiva Tú eres el resultado de ti mismo:

No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie porque fundamentalmente tú has hecho tu vida. Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote.

El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error. Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.

No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar.

No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente. Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán.

Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti mismo, más libre y fuerte, y dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú mismo eres el destino y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino.

Levántate y mira por las montañas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de la vida.

Y es que el semblante de Ruth Glasberg, su labor altruista, su amabilidad, el amor que manifiesta en el trato con los demás ejemplifican este exhorto de Neruda: tú eres el resultado de ti mismo; a cada momento nos re-creamos a voluntad propia.

Al cierre de este 2009 te invito a re-pensar las ideas que tienes sobre ti, sobre tu pasado, sobre este año que termina y que consideres:

  • ¿Qué nuevas creencias sobre tu persona pueden crear una renovación interna?
  • ¿Qué pensamientos pueden re-crearte e impulsarte a ser el mejor profesionista, el mejor amigo, el mejor miembro de tu familia y de tu comunidad?
  • Y finalmente: ¿qué decides dejar atrás para avanzar con determinación?

Que el testimonio de Ruth Glasberg y las palabras de Neruda nos animen a re-crearnos y cerrar con lo mejor este 2009.