jueves 31 de julio de 2008

'Coeficiente' de felicidad

En el libro Happy For No Reason, Marci Shimoff presenta la tesis, que por su sencillez es revolucionaria: podemos ser felices sin razón alguna. A diferencia de todo lo que hemos aprendido, Marci postula que el ser humano en realidad no necesita razones para ser feliz.

Parte de su propia experiencia y la de muchas personas quienes a pesar de los éxitos espectaculares se dieron cuenta que estos nunca eran suficientes.

En efecto, Marci, nos dice que la felicidad sí es una decisión, es algo interior.

Para saber qué tan feliz eres, independiente del éxito que hayas alcanzado, Marci Shimoff, propone el siguiente cuestionario. Califica cada enunciado con esta escala:

1 = No es verdad para mí
2 = ligeramente verdadero
3 = moderadamente verdadero
4 = muy verdadero
5 = absolutamente verdadero

  • Usualmente me siento feliz y satisfecho sin razón particular.
  • Vivo en el momento.
  • Me siento feliz, vital y lleno de energía.
  • Experimento un sentido profundo de paz interior y bienestar.
  • Para mí, la vida es una gran aventura.
  • No dejo que las situaciones malas me 'bajen las pilas'.
  • Soy entusiasta en lo que hago.
  • La mayoría de los días experimento risa y gozo.
  • Confío que vivo en un universo amigable.
  • Busco una lección en todo lo que sucede.
  • Soy capaz de perdonar.
  • Siento amor por mí mismo(a)
  • Busco lo bueno en cada persona.
  • Cambio las cosas que puedo y acepto aquellas que no puedo cambiar.
  • Me rodeo de personas que me apoyan.
  • No culpo a otros ni me quejo.
  • Mis pensamientos negativos no me abruman.
  • Siento gratitud de forma general.
  • Me siento conectado a algo más grande.
  • Me siento inspirado por un sentido de propósito en mi vida.

Suma todos los puntos e interpreta tu resultado con la siguiente tabla:
  • De 80 a 100: puedes afirmar que eres o estás muy cerca de la felicidad plena.
  • De 60 a 79: tienes una buena medida de felicidad.
  • De 40 a 59: tienes destellos de felicidad.
  • Menos de 40: experimentas con baja frecuencia un estado de felicidad.

* * *

La clave de este cuestionario es que no se basa en tus resultados o logros.

Sin embargo, pareciera que al lograr la promoción deseada, al cerrar una determinada venta, al terminar los estudios, al casarse con la pareja ideal, etc. etc. etc. finalmente nos toparemos de frente con ese concepto tan hablado y tan elusivo, con ese ideal que es la felicidad.

Pero todo indica que nada 'allá afuera' realmente ayuda a alcanzarla a menos que algo 'ahí adentro' cambie.

¿Será entonces que hemos estado buscando de la forma equivocada, tratando de hacer más, de lograr más, de llegar más lejos?

¿Qué cambio es necesario para lograr un '5' en cada enunciado?

Aunque la respuesta, ni el proceso serán necesariamente fáciles, algo sí es muy claro: ningún grado de éxito económico, reconocimiento, ni logros podrá compensar un resultado crónicamente bajo en esta prueba, por una razón muy sencilla: al vivir sin agradecimiento, sin una actitud positiva, sin risa, sin perdón, sin aventura, etc. pareciera que no vale la pena vivir la vida--¿para qué tomarse la molestia entonces?

Por el contrario, quien se enfoque en encontrar la manera de ser y estar en el '5', día a día, encontrará que automáticamente su calidad de vida aumenta.

Ahora sí, con estos principios como base, la riqueza económica será una enorme bendición que viene a complementar la riqueza interior y que será vehículo para servir, y para ayudar a otros a incrementar su 'coeficiente' de felicidad.
martes 29 de julio de 2008

Preocupación obsesiva vs. confiar

¿En qué momento la preocupación en el cómo se puede convertir en una obsesión? ¿Cuándo es importante re-enfocarse en la intención, en el qué, en lugar del cómo?

Cuando la productora cinematográfica, Rhonda Byrne, estaba por lanzar la película El Secreto que se convertiría en un éxito mundial, buscó los caminos convencionales de distribución.

Sin embargo, a pesar de haber hablado con televisoras y estudios de todo el mundo, al terminar de filmar la película, la avenida de televisión se cerró por completo y al concluir el proyecto, se cerró la avenida de cines.

Rhonda no veía la salida, hasta que se dio cuenta que se estaba enfocando demasiado en el cómo, tratando de adivinar cómo es que su intención se iba a desenvolver.

De sus aprendizajes sobre la Ley de la Atracción sabía que debía enfocarse en el qué: en lo que deseaba crear, en el sentimiento de gratitud, de gozo, al lograr un resultado exitoso, confiando que el camino le sería mostrado.

Así que dejó ir todas sus preocupaciones y planes sobre la distribución. Esto la dejó en 'tinieblas', sin poder ver el camino frente a ella. Aún así, se mantuvo fiel a su propósito, sintiendo alegría, gozo, paz en su corazón.

En el momento que dejó ir la preocupación del cómo, una secuencia extraordinaria de eventos la llevó hasta una compañía llamada Vividas, pioneros en la trasmisión de video en tiempo real vía Internet, lo que permitiría a los usuarios ver la película sin tener que descargar el video completo.

Nadie había intentando lanzar una película usando esta tecnología, así que sería un salto de fe. Los espectadores de todo el mundo ahora podrían ver la película en un lapso de 24 horas, algo que Rhonda y su equipo sólo habían soñado. Lo curioso es que a pesar de haber buscado por todo el mundo, resultó que las oficinas de Vividas estaban a sólo dos cuadras de la oficina de Rhonda, en Australia.

A raíz del lanzamiento via Internet, en pocos meses se abrirían otras vías, incluyendo la venta y renta de DVDs y otras vías convencionales. El Secreto se convertiría en un éxito internacional, cambiando para siempre no sólo la vida de Rhonda Byrne sino la de millones y millones de personas alrededor del planeta.

* * *

¿Qué hubiera pasado si Rhonda Byne se hubiera aferrado a las vías convencionales de distribución?

Su ejemplo demuestra la importancia de dejar a un lado la ansiedad, la preocupación, para enfocarnos en el qué, confiando que Dios, el Universo se encargará de los detalles.

Al preocuparnos obsesivamente por cómo resolver una determinada situación, por grande o pequeña que sea, le estamos diciendo al mismo poder que crea galaxias, que no confiamos en su capacidad para ayudarnos a resolver los retos que se nos presentan.

El caso de Rhonda demuestra la importancia de mantener clara la imagen de lo que queremos, enfocados en la intención, en el amor, en el gozo, en la razón que nos mueve, permitiendo que de ese sentimiento emane la estrategia, el cómo, y no al revés.

Al dejar de preocuparnos tanto y regresar al centro de nuestro ser, entramos a un terreno mágico. Al confiar, pisamos un terreno sagrado, el de la fe, donde los milagros y las 'coincidencias' ocurren.
viernes 25 de julio de 2008

La última lección

25 de julio, 2008. Chesapeake, Virgina, EEUU. Esta mañana falleció el renombrado profesor de Carnegie Mellon, Randy Pausch, quien con su 'última lección' ha dejado una profunda huella no sólo para sus tres hijos pequeños y esposa que le sobreviven, sino para millones alrededor del mundo.

Esta es la 'última lección' que presentó Randy Pausch en Oprah, sabiendo que estaba por morir de cáncer pancreático:


miércoles 23 de julio de 2008

Algas fluorescentes

En la película Apollo XIII, el Comandante Novell (Tom Hanks), narra una experiencia al pilotear un avión caza.

Relata que al regresar a la seguridad del porta-aviones, casi al anochecer, perdió todos sus instrumentos de navegación: radar, radio y finalmente con un corto-circuito, las luces dentro de la cabina. Al quedarse sin sistemas de navegación pensó en ese momento en saltar al océano.

Sin embargo, notó sobre la superficie manchas verdes fluorescentes-eran algas marinas que brillaban gracias a la estela que el buque había dejado, marcando la línea de regreso para aterrizar y ponerse a salvo.

De haber tenido las luces de la cabina encendidas, no habría visto la estela y sin comunicación o señal alguna para indicar su posición, sus probabilidades de ser rescatado habrían sido mínimas.

* * *

¿Será que las respuestas a las preguntas que 'te quitan el sueño', ya están frente a ti?

Es posible que el ruido mental, los prejuicios, el miedo, y otras conjeturas actúan como distracciones, como luces que opacan la luz de la intuición, de la sabiduría interior que ya marca el camino indicado.

En ocasiones, el exceso de información, el bagaje arrastrado, y hasta la experiencia estorban para aterrizar las ideas y los sueños, para poder ver con claridad la solución que necesitamos.

Viendo más allá de los espejismos, ¿a dónde apuntan las algas fluorescentes, las señales que te guían de regreso a casa?
lunes 21 de julio de 2008

La mina de oro

Cuando Rob McEwan se convirtió en Director General de Goldcorp, empresa de extracción de oro, con sede en Toronto, Canadá, él y sus geólogos sabían que la propiedad contenía recursos no explotados 30 veces más de lo que Goldcorp estaba extrayendo en 1999.

Pero con una superficie de 22,300 hectáreas cuadrados, nadie en Goldcorp podía atinar en dónde cavar para desenterrar el tesoro escondido. El mercado de oro se contraía, y sin evidencia concluyente sobre los depósitos, el futuro de la empresa y de McEwan estaban en entredicho.

McEwan decidió asistir a una presentación realizada por el creador del sistema operativo Linux, Linus Torvalds, en Boston. Torvalds compartió el modelo de programación abierto (open source) que Linux utiliza. Bajo dicho esquema miles de programadores comparten información en línea para hacer de Linux una plataforma operativa de clase mundial (Linux es el sistema estándar para compañías como IBM, Cisco, Google, y el Gobierno de China, entre muchos otros).

Bajo el modelo tradicional, una empresa de software asigna a un equipo de programadores para diseñar desde un procesador de palabras, hasta un complejo juego en 3D, etc. guardando celosamente el acceso al código escrito.
Sin embargo, Linux trabaja con el modelo opuesto: el código es de libre acceso, y se ha creado una comunidad semi-estructurada mediante la cual todo programador puede ayudar a mejorar Linux.

McEwan tuvo una revelación. A pesar de estar en una industria donde tradicionalmente no se comparten los secretos, mucho menos información geológica sobre depósitos de oro, McEwan decidió abrir los registros a todos los cibernautas, compartiendo más de 400 megabytes con lujo de detalle sobre la propiedad de 223 km2 y los resultados de las exploraciones de la mina, de 1948 a 1999. Ofreció una recompensa de $575,000 dólares a quien descubriera la mejor manera para extraer el oro.

Estudiantes de maestría, consultores, matemáticos, hasta miembros de la milicia participaron. Los participantes encontraron 55 objetivos que Goldcorp no había identificado y el 80% de estos dieron positivo. El costo de producción se redujo en un 600%. Goldcorp pasó de ser una empresa con valor de $100 millones a $9,000 millones de dólares. Cien dólares invertidos een 1993 valdrían actualmente unos $3,000 en acciones de Goldcorp.

McEwan utilizó un paradigma de la nueva economía llamado wikieconomía (wikinomics). Este modelo de creación de riqueza se basa en la colaboración y en compartir información en un modelo abierto.

* * *

Con este caso Goldcorp demuestra el impacto que puede tener el cambio de paradigmas en una industria tan vieja como es la minería. La propuesta era tan innovadora porque jamás se había cuestionado si quiera la posibilidad de compartir información tan privilegiada con perfectos extraños.

Será posible ¿que estés sentado tú o tu empresa en una mina de oro? ¿Qué paradigmas inamovibles sería importante cuestionar para dar paso a una nueva era?

Sin duda la economía como la conocemos ha cambiado. No sólo la agilidad y flexibilidad en los sistemas de información es lo que dará una ventaja competitiva.

Un cambio más crucial está en el núcleo de la generación de riqueza: el cambio de paradigmas, desechando o reconfigurando lo que ya no funciona, para dar cabida a ideas frescas, que aporten mayor valor.
viernes 18 de julio de 2008

El riesgo de vivir

Aquí un divertido video sobre la importancia de tomar riesgos, a pesar de los 'fracasos'...



¡Que lo disfrutes!
miércoles 16 de julio de 2008

La solución más elegante

Recuerdo que en clase de álgebra la solución más directa, la más sencilla, era siempre la más elegante, pero usualmente la más difícil de encontrar. En realidad podía tomar mucho tiempo 'descubrir' esta solución, pero al final del día podía ahorrar los suficientes pasos para justificar la inversión de tiempo y esfuerzo mental.

Como sociedad parece que nos hemos enfrascado en la 'carrera de ratas', viviendo sólo para pagar la renta, llámese techo, ropa, comida, entre otras necesidades básicas, sin invertir el suficiente tiempo para encontrar modelos más elegantes, que hagan la vida más sencilla.

También puede darse el caso de quien logra un éxito espectacular, pero ya no tiene tiempo para las personas más importantes: la persona en el espejo y los seres queridos.

¿Hasta donde somos libres para elegir el modus vivendi y hasta donde las obligaciones atan?

Me gusta contar el caso de una chica cuya historia leí hace algunos años. Resulta que esta joven eligió el siguiente estilo de vida: trabajar los primeros 6 meses del año en su estado natal de los EEUU y la otra mitad del año irse a vivir a una isla del Pacífico, en una cabaña rentada a la orilla del mar, de la forma más sencilla.

¿Está bien o mal hacer esto? Más bien la pregunta es: ¿es ella feliz viviendo así?

La sugerencia no es irse a vivir a una isla, sino reflexionar qué es lo que realmente quieres.

Creo que gran parte de la carrera de ratas es la competencia, ¿qué tiene el vecino y qué puedo hacer yo para igualarlo o superarlo? Comentábamos en 'El país más feliz del mundo' (Columna W8, 4 de julio, 2008) que nuestra felicidad está 'indexada' a la felicidad o status de los demás-no es absoluta sino relativa.

La pregunta es: ¿qué quieres tú lograr y cómo quieres tú vivir?

Algunos puntos para simplificar el estilo de vida y trabajo, para encontrar una solución más elegante:

1. Define claramente tu visión. La clave es empezar sabiendo lo que quieres lograr. ¿Cómo quieres trabajar, dónde quieres vivir, qué ambiente laboral te gustaría? Aquí no se trata de tener sueños guajiros, sino de auto-venderte un escenario ideal pero a la vez realista. Haz una introspección de tu vocación, tus propósitos, lo que tienes que incluir en este sueño y lo que te gustaría dejar atrás.

2. El tiempo es lo más valioso. Es el recurso más escaso y tener la libertad y la oportunidad de disfrutar tiempo con tu familia, con tu pareja, contigo, puede ser lo más preciado. Encuentra modelos de negocio para trabajar en tus términos y a tus horas.

3. Aguas con las rentas fijas. ¿Cuál es tu costo de vida?, ¿en qué estás gastando tu dinero? Piensa si tus inversiones son inteligentes y cómo las podrías optimizar para generarte el mayor retorno. Por un mes lleva las cuentas de forma detallada y recorta aquellos conceptos que sean gastos y no inversiones hacia tu libertad financiera.

4. Enfócate en lo esencial. Aquí aplica la Ley de Pareto del 80/20: Un 20% de tus actividades muy probablemente te generan o te pueden generar el 80% de tus ingresos. Concéntrate en ese 20% de actividades de mayor valor y delega o subcontrata el otro 80%. De nuevo: no desperdicies tu tiempo.

5. Crea negocios de ingreso pasivo. Identifica que negocios podrías echar a andar que te generen un ingreso constante con la menor intervención de tu parte. Busca literatura y recursos en este sentido. Puede ser una de tus mejores inversiones y podría generarte recursos de por vida.

* * *

Te recomiendo revisar el trabajo de Robert Kiyosaki, Robert G. Allen, Tim Ferriss, T. Harv Eker, entre otros autores, sobre temas de libertad financiera, ingreso pasivo (multiple streams of income), entre otros temas.

No existe una manera para 'comprar' la felicidad, pero sí existen soluciones elegantes para simplificar el proceso. De tu creatividad, enfoque y determinación depende vivir una vida más sencilla y con mayor libertad.
lunes 14 de julio de 2008

Cambiando a los demás

Se cuenta que un hombre que estaba en tratamiento psicoanalítico creía que era el gran Napoleón. Después de tres o cuatro años de tratamiento y de psicoanálisis, el psiquiatra pensó: 'Ahora está completamente curado'. Entonces le dijo:
-Ya está curado y puede irse a su casa.
El hombre dijo:
-¿A su casa?, querrá decir 'a su palacio'.

* * *

Estamos muy acostumbrados a tratar de cambiar a los demás, pero parece que hasta los esfuerzos más añejos y elaborados son poco útiles. El esposo que trata cambiar a la esposa (y viceversa), el maestro que trata cambiar al alumno, el padre que trata cambiar al hijo, etc.

Cuando enfocamos la energía en apreciar, en exaltar lo bueno, las virtudes, las fortalezas, en lugar de 'corregir' lo malo, nos encontramos con un efecto mágico. No sólo comienzan a acentuarse las virtudes, sino que los defectos, que muchas veces estaban ahí por rebeldía, ya no tienen razón de ser.

En efecto, es más fácil lograr que una persona se aferre a su posición cuando enfrenta una constante crítica, a que la persona deje a un lado aquello que defiende, porque esto sería igual a una derrota.

En realidad no es posible cambiar a los demás. Sólo existe el cambio interno.

Lo que nos queda es la oportunidad de apreciar lo bueno, reforzarlo, apoyando la evolución natural de los demás... y claro empezando por uno mismo.
viernes 11 de julio de 2008

Ejercicio: Limpieza profunda

Regálate de 5 a 15 minutos para desconectarte de todo. Antes de iniciar lee completamente las instrucciones:

Comienza a relajarte, respira lenta profundamente; visualiza cómo cada músculo de tu cuerpo se va relajando desde tu cabeza hasta tus pies.

Reconoce cualquier pensamiento que llegue a distraerte y di mentalmente 'siguiente'.

Si ya estás en un estado de relajación, ahora imagina que estás completamente solo(a) en un teatro, en penumbra, sentado(a) en primera fila.

Frente a ti, a una distancia cómoda para tu vista, se encuentra el escenario, cuyo gran telón está cerrado.

En un momento más, cuando lo abras verás, al centro, con gran nitidez aquel sentimiento, pensamiento o emoción que te está molestando. Puede ser algún trauma o incidente desagradable desde tu infancia, o algún hecho reciente, puede ser también una persona que sientes que te ha dañado. Sea lo que sea, ha dejado una huella, que ha consumido tu energía.

Abre el telón. Por unos momentos acepta la emoción que ahora sientes y que has reprimido. Conoce de qué está hecha. Vela, siéntela sin miedo alguno.

Ahora date cuenta que esta emoción no es útil para ti, su fin ha llegado. Y para darle la despedida final y definitiva, vas a preguntarle: '¿qué puedo aprender de ti?, ¿qué es lo bueno que puedo sacar de ti?', escucha las respuestas.

Ahora agradece aquello que observas al centro del escenario por haber estado en tu vida, porque cumplió ya su propósito y le vas a decir de corazón 'gracias, te perdono'.

Perdona con todo tu ser, toma la decisión de hacerlo. Siente profundamente el agradecimiento y el perdón.


Finalmente despídete y libera, suelta aquella emoción y comienza a ver cómo desaparece. En ese momento en que liberas y sueltas por completo, ves cómo desde arriba del escenario, una luz hecha de amor ilumina e irradia por completo aquello que está al centro del escenario, y al hacerlo desaparece por completo de tu vida.

Finalmente esa luz intensa y brillante irradia todo el teatro, incluyéndote a ti y se conecta con tu corazón y te sientes en paz, con una sensación de amor y energía.


Disfruta de esta sensación el tiempo que gustes y cuando termines respira hondo, y regresa a un estado de alerta, poco a poco, sin prisa.


Puedes repetir los pasos cuántas veces gustes, hasta que logres una sensación de libertad total. Aplícalo para cualquier emoción o pensamiento que consuma tu energía.

*Cortesía de Código de Riqueza
miércoles 9 de julio de 2008

¿Qué papel interpretas?

Una tranquila mañana de domingo, el 14 de agosto de 1971, en California, la policía arrestó a 9 personas. Los sospechosos fueron esposados, sus derechos leídos y trasladados a la Prisión del Condado de Stanford.

Pero en realidad no eran criminales. Eran sujetos de un estudio, uno de los experimentos psicológicos más importantes en la historia de los Estados Unidos.

Semanas antes habían respondido a un anuncio en el periódico local, que buscaba participantes para el estudio con duración de 2 semanas, a cambio de una recompensa de 15 dólares diarios.

El Experimento de la Prisión de Stanford estaba diseñado para estudiar cómo es que las personas psicológicamente 'normales' podían reaccionar al juego de roles. Se improvisó una prisión y a los participantes se les dividió, arbitrariamente, en dos grupos: guardias y prisioneros.

Como parte del estudio, los prisioneros fueron humillados y tratados como detenidos en condiciones reales. Se les afeitó la cabeza, sus cuerpos fueron desinfectados, tenían prohibido ser llamados por su nombre real, sólo por un número que les fue asignado. Al poco tiempo la línea entre lo real y lo imaginario se comenzó a borrar. Los guardias 'de a mentiras' protagonizaron crueles maltratos físicos y psicológicos. El infierno fue tal que el experimento programado para 2 semanas tuvo que ser abruptamente concluido en 6 días.

Bajo los estándares éticos actuales el estudio no podría repetirse, pero nos deja muchas lecciones.

Llama particularmente la atención la capacidad que tenemos para jugar roles de forma deliberada, para interpretar papeles, como si se tratara de una película. Hace pensar en la diferencia entre el yo verdadero y el ego, y cómo es que podemos inventar papeles a discreción.

Lo más interesante del experimento es que los prisioneros, olvidando que habían participado de forma voluntaria en el estudio, actuaban como si todo fuera real y no como el juego que era, ya no eran capaces de distinguir lo real de la ilusión. Habían internalizado su rol de forma tal que cuando fueron entrevistados al concluir el estudio, en lugar de decir su nombre decían su número.

Al estar tan metidos en una dinámica, en un rol determinado, vale la pena dar un paso atrás para entender que papel estás interpretando, para darse cuenta que al final del día no eres el ego, la falsa personalidad, sino algo más, mucho más grande... ¿qué rol realmente te gustaría interpretar?

Al recordar que nuestro papel es deliberado, es una invención que se va creando al interactuar en un contexto social, podemos recordar que siempre hemos sido libres para crearlo.

Conservamos la capacidad de auto-crítica, de auto-observación para recordando uno de los dones más hermosos: el libre albedrío.
lunes 7 de julio de 2008

Prohibido leer este mensaje

La psicología de la prohibición


Los líderes, padres de familia, dirigentes, maestros o cualquier persona en posición de autoridad puede preguntarse: ¿por qué prohibir algo puede resultar contraproducente?

La Facultad de Psicología de la Universidad de Maastricht en Holanda condujo un interesante experimento. Los investigadores querían saber si la prohibición de un determinado alimento tenía algún efecto en el consumo por parte de niños, sujetos del estudio.

Se encontró que el antojo del alimento prohibido incrementó, seguido por un sobre-consumo en la segunda fase del experimento, mientras que el nivel de antojo se mantuvo constante para el grupo de control.

Aquellos niños cuyos padres impusieron muy poca o mucha restricción, consumieron más kilocalorías durante todo el experimento, en contraste con los niños que estuvieron expuestos a un nivel moderado de restricción.

De acuerdo a los investigadores, el experimento demuestra que el nivel de restricción puede tener un efecto adverso en la preferencia alimentaria y en la ingesta de calorías de los niños.

Al menos en el terreno alimenticio, una sobre-restricción puede tener los mimos efectos que imponer pocas o nulas restricciones. El equilibrio, demuestran los estudios de la Universidad de Maastricht, es la clave.

  • Atención. Al prohibir algo estamos invitando al enfoque consciente, quizá de algo que ni siquiera pasaba por la mente. Si alguien te pide que no pienses en una hormiga azul, es prácticamente imposible no pensar en ella, por más disciplinada que sea tu mente. Una persona consciente sabrá discernir si es relevante, importante o deseable mantener el enfoque en ese pensamiento, pero por el momento ya pasó por la ventana de conciencia.
  • Disponibilidad. Una vez que nuestra atención está enfocada en un objeto, nuestro deseo por ese objeto se incrementa cuando resulta ser escaso o prohibido. Notablemente, este principio opera aún cuando no sintamos una atracción inicial hacia dicho objeto.

¿Qué hacer? Ofrecer alternativas. Para evitar una conducta que nos parece indeseable o negativa, resulta mucho más útil enfocar el diálogo y las energías en aquello que nos parece deseable o positivo.


Prohibir puede resultar contraproducente, tanto como 'echarle gasolina al fuego'. Se trata de propiciar el enfoque en la conducta deseada, llámese las soluciones y no los problemas.

* * *

Y para finalizar te propongo un reto amable, un experimento: ¿qué tal si , de una forma muy creativa, le prohibes a tu pareja, hijos, etc. algo que en realidad te gustaría alentar?... será interesante ver el resultado.


Ojo: favor de no compartir conmigo los resultados de tu experimento: victor@w8education.com : )
viernes 4 de julio de 2008

El país más feliz del mundo

De acuerdo al reciente estudio del World Values Survey, Dinamarca es el país más feliz del mundo. El estudio estuvo dirigido por el profesor de la Universidad de Michigan, Ronald Inglehart. 'Nuestros estudios indican que la prosperidad sí está vinculada con la felicidad, pero no es el factor más importante' aseguró Inglehart.

'La evidencia sí muestra que los países ricos son más felices que los pobres, pero una vez que se tiene casa, comida, ropa, el dinero extra no parece hacer más felices a las personas', dice Daniel Kahneman, profesor de la Universidad de Princeton.

¿Por qué no sentimos más felicidad a pesar del dinero extra y las cosas que se pueden comprar? Porque el cerebro se adapta al placer; y se convierte en necesidad o es necesario un estímulo creciente, ya sea comer un chocolate o comprar un coche nuevo. Sin embargo, el efecto en el cerebro se desvanece rápidamente.

En segundo lugar es que tendemos a ver nuestra vida comparada a la de los demás. Si aquellos con quienes nos comparamos tienen más entonces el cerebro lo procesa como infelicidad.

¿Qué nos hace felices? Los investigadores encontraron tres cosas fundamentales:
  1. Familia y amigos. Se encontró que los lazos de amistad tienen un efecto en la felicidad mayor que el del dinero. El matrimonio también tiene un efecto positivo en los índices de felicidad.
  2. Propósito de vida. Darle un sentido a nuestra vida aporta un profundo efecto. La creencia en algo más grande, ya sea religión, sentido de espiritualidad o una filosofía de vida.
  3. Metas de vida. El tercer elemento es contar con metas relacionadas con valores a largo plazo, y que sean placenteros. Metas que resulten interesantes y que requieran de la aplicación de habilidades y talentos, que sean retos.

Aunque la felicidad sí está vinculada al éxito económico, la libertad y la oportunidad para elegir el destino es lo que más aporta un sentido de satisfacción. La capacidad para determinar el propio destino, para reinventarse, y para elegir el mundo interior, independientemente de las circunstancias externas, es una característica distintiva del ser humano.

* * *

La clave está en recordar el orden: ser, hacer y tener y recordar que los tres ingredientes son importantes. No es necesario conformarse con uno solo, ni con dos, descartando otro elemento como innecesario o irrelevante; puedes ser la persona que quieres ser, puedes hacer lo que te apasiona y puedes tener lo que quieres tener. Sólo recordar que el tener no es el objetivo, sino el medio que te ayuda a ser y hacer.
miércoles 2 de julio de 2008

El barquito de madera

Se cuenta que un niño fabricó un barquito de madera y salió a probarlo en el lago. Sin darse cuenta, el barquito impulsado por un ligero viento, fue mas allá de su alcance.

Asustado, corrió a pedir ayuda a un muchacho mayor, que se encontraba cerca. Sin decir nada, el muchacho empezó a recoger piedras y a lanzarlas, al parecer en contra del barquito. El pequeño pensó que nunca tendría su bote de vuelta, y que el muchacho se burlaba de él y de su barquito.

Luego se dio cuenta que en vez de tocar el bote, cada piedra iba un poco mas allá de este y originaba una pequeña ola que hacia retroceder el barco hasta la orilla.

Cada piedra estaba calculada y por último el juguete fue traído de vuelta al alcance del pequeño, que quedó feliz por el regreso de su pequeño tesoro.

* * *

Al día de hoy, ¿cuáles han sido esas piedras que piensas (o pensabas) que atentaban contra tus sueños? ¿Puedes reconocer en los demás la intención sincera de ayudarte a lograrlos?