miércoles 24 de diciembre de 2008

¡Feliz Navidad!

Narran los libros de historia que el día de Nochebuena de 1914, cuando alemanes y británicos estaban en plena batalla de la Primera Guerra Mundial en el frente de Bélgica, los primeros comenzaron a decorar sus trincheras con adornos navideños y comenzaron a cantar villancicos en alemán.

Los británicos respondieron con villancicos en inglés, y en unas horas soldados de ambos bandos se estaban reuniendo en "tierra de nadie" para intercambiar regalos (whiskey, cigarrillos) y llorar juntos recordando a las víctimas de la guerra.

La tregua también permitió que los caídos recientes fueran recuperados desde detrás de las líneas y enterrados. Se condujeron ceremonias de sepultura con soldados de ambos lados del conflicto llorando las pérdidas juntos y ofreciéndose su respeto. En un entierro en la Tierra de nadie, soldados británicos y alemanes se reunieron para leer un fragmento del Salmo 23:

"El Señor es mi pastor, nada me falta. Sobre pastos verdes me hace reposar, por aguas tranquilas me conduce. El Señor me da nueva fuerza, me consuela, me hace perseverar. Me lleva por el buen camino, por el amor de su nombre. Aunque camine por un valle oscuro no temeré mal alguno porque Él está conmigo."

En muchos sectores la tregua sólo duró esa noche, pero en algunas áreas duró hasta el año nuevo. La tregua ocurrió a pesar de la oposición de los niveles superiores de los ejércitos.

Los comandantes británicos John French y Sir Horace Smith-Dorrien juraron que una tregua así nunca volvería a permitirse (sin embargo ambos habían dejado el mando antes de la Navidad de 1915).

* * *

Hoy es un Nochebuena, un día especial que nos recuerda que tanto la guerra, como el amor, la paz como la violencia son una decisión. Nuestra realidad no es mas que una manifestación de lo que vive adentro.

En esta noche, independientemente de tu fe, de tus creencias, te invito a ver adentro para reconocer el amor y la paz. Ver adentro para hacer una tregua de veintiún días con la persona más importante: tú.

Una tregua para hacer un alto a la guerra interior, y para encontrar en el conflicto el amor, y en la turbulencia, la paz.

Cuando reconocemos la paz afuera desaparece la guerra y nos damos cuenta que nunca ha existido otro enemigo más que el reflejo de nosotros mismos.

De parte de todos en W8, te deseamos a ti, tu familia y seres queridos una ¡muy feliz Navidad!

Gracias por este 2008, por tus comentarios, sugerencias, por tu entusiasmo, por ser parte de este esfuerzo por mejorar el mundo al mejorar el mundo interior.

¡Te deseamos todo éxito y toda bendición en 2009!

¡Felicidades!