Comienza a relajarte, respira lenta profundamente; visualiza cómo cada músculo de tu cuerpo se va relajando desde tu cabeza hasta tus pies.
Reconoce cualquier pensamiento que llegue a distraerte y di mentalmente 'siguiente'.
Si ya estás en un estado de relajación, ahora imagina que estás completamente solo(a) en un teatro, en penumbra, sentado(a) en primera fila.
Frente a ti, a una distancia cómoda para tu vista, se encuentra el escenario, cuyo gran telón está cerrado.
En un momento más, cuando lo abras verás, al centro, con gran nitidez aquel sentimiento, pensamiento o emoción que te está molestando. Puede ser algún trauma o incidente desagradable desde tu infancia, o algún hecho reciente, puede ser también una persona que sientes que te ha dañado. Sea lo que sea, ha dejado una huella, que ha consumido tu energía.
Abre el telón. Por unos momentos acepta la emoción que ahora sientes y que has reprimido. Conoce de qué está hecha. Vela, siéntela sin miedo alguno.
Ahora date cuenta que esta emoción no es útil para ti, su fin ha llegado. Y para darle la despedida final y definitiva, vas a preguntarle: '¿qué puedo aprender de ti?, ¿qué es lo bueno que puedo sacar de ti?', escucha las respuestas.
Ahora agradece aquello que observas al centro del escenario por haber estado en tu vida, porque cumplió ya su propósito y le vas a decir de corazón 'gracias, te perdono'.
Perdona con todo tu ser, toma la decisión de hacerlo. Siente profundamente el agradecimiento y el perdón.
Finalmente despídete y libera, suelta aquella emoción y comienza a ver cómo desaparece. En ese momento en que liberas y sueltas por completo, ves cómo desde arriba del escenario, una luz hecha de amor ilumina e irradia por completo aquello que está al centro del escenario, y al hacerlo desaparece por completo de tu vida.
Finalmente esa luz intensa y brillante irradia todo el teatro, incluyéndote a ti y se conecta con tu corazón y te sientes en paz, con una sensación de amor y energía.
Disfruta de esta sensación el tiempo que gustes y cuando termines respira hondo, y regresa a un estado de alerta, poco a poco, sin prisa.
Reconoce cualquier pensamiento que llegue a distraerte y di mentalmente 'siguiente'.
Si ya estás en un estado de relajación, ahora imagina que estás completamente solo(a) en un teatro, en penumbra, sentado(a) en primera fila.
Frente a ti, a una distancia cómoda para tu vista, se encuentra el escenario, cuyo gran telón está cerrado.
En un momento más, cuando lo abras verás, al centro, con gran nitidez aquel sentimiento, pensamiento o emoción que te está molestando. Puede ser algún trauma o incidente desagradable desde tu infancia, o algún hecho reciente, puede ser también una persona que sientes que te ha dañado. Sea lo que sea, ha dejado una huella, que ha consumido tu energía.
Abre el telón. Por unos momentos acepta la emoción que ahora sientes y que has reprimido. Conoce de qué está hecha. Vela, siéntela sin miedo alguno.
Ahora date cuenta que esta emoción no es útil para ti, su fin ha llegado. Y para darle la despedida final y definitiva, vas a preguntarle: '¿qué puedo aprender de ti?, ¿qué es lo bueno que puedo sacar de ti?', escucha las respuestas.
Ahora agradece aquello que observas al centro del escenario por haber estado en tu vida, porque cumplió ya su propósito y le vas a decir de corazón 'gracias, te perdono'.
Perdona con todo tu ser, toma la decisión de hacerlo. Siente profundamente el agradecimiento y el perdón.
Finalmente despídete y libera, suelta aquella emoción y comienza a ver cómo desaparece. En ese momento en que liberas y sueltas por completo, ves cómo desde arriba del escenario, una luz hecha de amor ilumina e irradia por completo aquello que está al centro del escenario, y al hacerlo desaparece por completo de tu vida.
Finalmente esa luz intensa y brillante irradia todo el teatro, incluyéndote a ti y se conecta con tu corazón y te sientes en paz, con una sensación de amor y energía.
Disfruta de esta sensación el tiempo que gustes y cuando termines respira hondo, y regresa a un estado de alerta, poco a poco, sin prisa.
Puedes repetir los pasos cuántas veces gustes, hasta que logres una sensación de libertad total. Aplícalo para cualquier emoción o pensamiento que consuma tu energía.
*Cortesía de Código de Riqueza
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