sábado 1 de marzo de 2008

Libera tu espacio

Es impresionante ver la cantidad de cosas que acumulamos a lo largo de los años. Te das cuenta, especialmente al cambiarte de casa, de la cantidad de objetos, ropa, utensilios que acumulaste sin razón, algunos de los cuales raramente usas. Esto equivale a energía estancada, que no está fluyendo, que no está sirviendo ni a tí ni a los demás. Peor aún, aquello que se estanca se echa a perder.

Una de las barreras que ponemos para recibir bendiciones es estar demasiado saturado de cosas. Closets llenos con ropa que no usas, repisas saturadas de adornos que ya no te gustan, libreros repletos con libros que raramente tú o alguien de tu familia leerá, y así la lista continúa..

La realidad es que con esta saturación ponemos un obstáculo para que nuevas bendiciones fluyan: será dificil dar cabida a ropa nueva, adornos nuevos, libros e ideas nuevas.

Crea un vacío para que lo nuevo fluya en tu vida.

Una excelente manera para descongestionar tu mente es limpiar el espacio donde vives y trabajas. Hablamos de liberarte de todo objeto que ya no usas.

Regala, vende o tira aquello que ya no te sirve.

La regla es que si no usaste algo durante los últimos doce meses, muy probablemente no lo volverás a utilizar.
  • ¿Qué objetos podrías circular para invitar a que la nueva riqueza entre a tu vida?
  • ¿A quién podrías bendecir con algo que ya no usas, pero que sería muy apreciado por esa persona?
  • ¿Podrías vender algunas de tus pertenencias? Incluso podrías utilizar sitios de subastas por Internet
  • ¿Qué tal si te acercas a la Cruz Roja, Cáritas, Rotarios, Leones u otras organizaciones de filantropía? Recuerda donar siempre pertenencias en buen estado.
Es una práctica sumamente liberadora dejar ir ropa, libros, archivos, aparatos eléctricos y todo objeto en tu espacio de trabajo o en casa que no utilizas.

Verás qué sensación de nueva libertad adquieres al re-circular tus bienes.

¡Inténtalo!

El vacío será llenado por nuevas bendiciones en tu vida.